En juego, además de la primera victoria en el Clásico, estaba la posibilidad de asegurar un boleto directo al mundial de 2017.
Ya el participar en el Clásico Mundial era un premio para los jugadores brasileños. Sin embargo, tenían a la mano la plaza para la siguiente edición del torneo.
A Brasil se le presentaba una oportunidad inmejorable. Los sudamericanos habían demostrado que tenían nivel para estar en esta competencia y fajarse de tu a tu con rivales de la talla de Japón y Cuba. "Sólo" les restaba derrotar a una China que lucía realmente inferior en el papel. Sin embargo, el béisbol siempre da sorpresas.
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Dos constantes durante el torneo sentenciaron la posibilidad de los brasileños de obtener un cupo seguro en la siguiente edición del Clásico Mundial. La falta de productividad ofensiva y las fallas del relevo.
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El dia inaugural ante Japón, el relevo permitió tres carreras en el octavo cuando aún ganaban por 3 a 2. Esta vez, ante China, el relevo brasileño permitió cinco carreras en el mismo octavo cuando vencían por 2 a 0.
Ahora Brasil tendrá que fajarse nuevamente en los clasificatorios previos al torneo. Su actuacion en esta justa, sin embargo, quizás les permita enfrentar rivales mas accesibles de lo que son Panamá, Colombia y Nicaragua.
Veremos si el comité organizador varía la distribución.
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